

Bruno es un nombre que para nosotros significa mucho:
un homenaje al amor, a la memoria y a la familia.
Quizá por eso, cada pizza que sacamos del horno
es una porción de ese homenaje.
Ponemos ahí nuestra experiencia en otras cocinas,
las ganas de hacer las cosas bien
y el amor por lo que hacemos, que se multiplica, también como las pizzas.
En Bruno tenemos paciencia y respetamos los tiempos.
Volvemos a probar cuando algo no sale.
Cambiamos lo que haya que cambiar.
Intentamos mejorar cada día
para que todo llegue a la mesa
como si nosotros estuviéramos sentados ahí.
Y aunque la pizza o la focaccia
vayan en moto rapidísimo,
queremos que la fermentación lenta se note.
Por eso usamos harinas italianas, tomate San Marzano,
mortadela italiana, burrata, pesto de pistacho
y sobrasada de Mallorca.
No son ingredientes comunes.
Son los que a nosotros nos gustan
y los que queremos compartir.
Ah sí. Y fundamental, el humor.
En Bruno nos tomamos muy en serio la comida
y nos reímos bastante.
Si quieres conocernos más, te esperamos en Palma cada día.
O cada noche.
Con ganas de preparar algo bueno para ti y los tuyos,
y un horno a 330 grados.
De tibios, nada.
SIN COOKIES TAMBIÉN HAY PIZZA.
Usamos cookies para medir la web y nuestros anuncios. Si las rechazas, todo funciona igual. Más información